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Conexión mente-cuerpo ante situaciones de estrés

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El “estrés” es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno, pero que resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo. La situación de estrés puede tener un origen emocional (cambios vitales positivos o negativos), por enfermedad (infección, fractura, dolor…), medioambiental (temperatura extrema, altitud…) o por ejercicio extremo.

En 1936, Hans Selye describió el “síndrome de adaptación general” o “síndrome de estrés” para explicar los mecanismos de defensa del organismo frente a una agresión. Este consta de tres etapas en la reacción ante un estresor:

- “Señal de alarma”: el cuerpo se prepara para la “lucha o fuga” a través de la liberación de adrenalina y glucocorticoides.

- “Resistencia”: la defensa y la adaptación son sostenidas y óptimas.

- “Agotamiento”: si el estresor persiste en el tiempo. Se produce un deterioro del organismo por mantener esa resistencia y la consecuencia puede ser enfermedad y muerte.

La base del modelo del síndrome de estrés es la “HOMEOSTASIS”, que consiste en la estabilidad de los sistemas fisiológicos para mantener la vida y que tiene un rango estrecho de variabilidad para mantener ese equilibrio. Hoy en día, es un concepto limitado e insuficiente, ya que vivimos en una sociedad en constante cambio y con unas exigencias de adaptación psíquicas, sociales y medioambientales tan elevadas, que si no las alcanzamos corremos el riesgo de enfermar. Por ello, Sterling en 1988 y McEwen en 2002 introEstresdujeron el concepto de “ALOSTASIS”, que es la necesidad a la que se ve forzado el organismo de cambiar los puntos de estabilidad con el fin de mantener una adaptación ante demandas constantemente variables. Frente a una situación nueva se genera una evaluación cognitiva, que estará condicionada en cada individuo por la genética, las experiencias durante el desarrollo y las conductas que se han ido aprendiendo a lo largo de la vida (esto nos da la diferencia interindividual de respuesta). El cerebro traduce esa evaluación con activación de los sistemas alostáticos (sistema nervioso autónomo, el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal, el sistema cardiovascular, el metabolismo y el sistema inmunitario) que ejecutarán una respuesta neuroinmunoendocrina a través de diversas sustancias (glucocorticoides, catecolaminas, aminoácidos excitatorios, citoquinas…) hasta lograr un nuevo punto de equilibrio.

Cuando la alostasis es ineficaz o el agente que la motiva se prolonga en el tiempo, no se alcanza la adaptación y se produce un desgaste o agotamiento como consecuencia de la hiperactividad crónica de los sistemas alostáticos. Esto da lugar a la “carga alostática” y a largo plazo es causa de enfermedad física y psíquica.

La respuesta normal ante el estrés incluye un período de actividad de activación de los sistemas alostáticos y un período de recuperación en el cual cesa dicha activación. La carga alostática se produce cuando no existe este período de recuperación (permanentes situaciones de estrés o incapacidad para reprimir las respuestas alostáticas al finalizar el estrés), cuando el funcionamiento es deficiente (no se responde adecuadamente a un estímulo) o no cesa el estímulo estresante. La carga alostática además puede aumentar por una dieta pobre, sueño insuficiente, consumo de alcohol y tabaco o puede reducirse por dieta y ejercicio.

Y ¿cuán es el impacto del estrés crónico y la carga alostática sobre nuestro organismo?

  • Cerebro: el aumento de cortisol hace que aumente la actividad celular en el hipocampo y la amígdala, estructuras fundamentales en situaciones estresantes (miedo, emociones, regulación de inmunidad) y  también por su influencia en funciones superiores del cerebro como el aprendizaje y la memoria. El exceso de cortisol puede causar atrofia de las células del hipocampo,  e incluso daño permanente pero hay evidencia de la reversibilidad de la atrofia del hipocampo una vez desaparecido el agente estresor.
  • Comportamiento: ansiedad y depresión debido al aumento del cortisol.
  • Sistema cardiovascular: hay un incremento de adrenalina, que favorece la agregación plaquetaria y por ello el riesgo de trombosis e infarto. La noradrenalina y el cortisol generan una vasoconstricción periférica, que favorece el desarrollo de hipertensión arterial. También vemos aumento de la frecuencia cardíaca, que incrementa el riesgo de arritmias y muerte súbita. El aumento de la lipólisis, la obesidad central, la resistencia a la insulina y las dislipemias promueven la ateroesclerosis y el infarto de miocardio.
  • Metabolismo: aumento de la actividad simpática de la adrenalina y el cortisol que incrementan la resistencia a la insulina con riesgo de desarrollar síndrome metabólico y diabetes tipo 2
  • Sistema inmune: en el estrés agudo los glucocorticoides favorecen la traslocación de células inmunitarias a órganos específicos para luchar contra la agresión. En el estrés crónico se genera una situación de inmunosupresión y una mayor propensión al desarrollo de células cancerígenas.

Los conceptos de alostasis y carga alostática son una muestra más de la intensa conexión existente entre el cuerpo y la mente y representan la integración de recursos neurológicos, psicológicos, endocrinos e inmunitarios, en la necesidad de adaptación a entornos en constante cambio. La naturaleza nos ha proporcionado un sistema de defensa frente a las situaciones de estrés, pero mantenidos en el tiempo, los mismos mecanismos que nos protegen, pueden acabar enfermándonos. La carga alostática puede estar en el origen de enfermedades como la hipertensión arterial, el infarto, los accidentes cerebrovasculares, el síndrome metabólico, las enfermedades inmunológicas y las enfermedades psiquiátricas, como la depresión o la ansiedad y por lo tanto el manejo de estos efectos debe ser multidisciplinar.

4 Comentarios

  1. Lucas dice:

    Muy interesante, a mi me afecta sobre todo al cerebro.

    • un paseo por la mente un paseo por la mente dice:

      Estimado amigo. Es aconsejable para reducir el estrés, en la medida de lo posible, llevar un estilo de vida sano y relajado, comiendo de manera saludable y practicando deporte y ejercicios de relajación. Esperamos que nuestros artículos sigan ayudándote y si lo creyeses necesario, ya que se convierte en una situación que no te permita “funcionar con normalidad”, podrías buscar ayuda.
      Un saludo.

  2. Javier dice:

    Gracias por el artículo. Muy interesante y contando muchas cosas que desconocía.

    • un paseo por la mente un paseo por la mente dice:

      Es un placer para nuestro equipo ser de utilidad para tod@s vosotr@s. Muchas gracias por seguirnos.
      Recuerda que puedes seguir también nuestras publicaciones vía facebook.
      Un saludo.

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